COROZAL DE MACARAS
Comunidad alarmada. Empresas usan químicos para pescar
Efraín Lao Oro periodistas@estrelladepanama.com
Cangrejos y peces de agua dulce flotan a lo largo de tres kilómetros en la quebrada Palenque, ubicada en el corregimiento de Corozal en Macaracas, en la provincia de Los Santos. Los vecinos del lugar hicieron una inspección ocular ante la extraña situación, y pudieron constatar que a la altura de la comunidad de Los Leales, lugar por donde cruza este cauce, habían especies acuáticas en descomposición que despedían olores nauseabundos. Según los moradores, se sospecha que este cauce que divide a los distritos del Corozal y Macaracas, ha sido envenenado con productos químicos que vertieron pescadores para capturar estas especies. En el trayecto contaminado, las únicas especies que se observaron con vida, ya estaban a medio morir, y entre otras había especies pequeñas muertas por toda la orilla del río.
Los contaminantes Recientemente, la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) sancionó con 312 mil 300 dólares a la empresa Carnes de Coclé S.A., administradora del Matadero de Azuero, por la contaminación con aguas residuales del río Mensabé, ubicado en el distrito de Las Tablas.
Es la táctica de los "hechos cumplidos". Nuevamente nos tropezamos con actos que afectan los bienes del Estado en beneficio de particulares.
Cuando los ciudadanos nos enteramos, ya se consumó la obra, y queda el tesoro público comprometido por generaciones. Reportajes periodísticos dan cuenta, por ejemplo, de que ya se inició la construcción de los estacionamientos adicionales que –sobre área pública– tendrá el hotel Miramar.
¡ESTADO DE DERECHO O DE ZOZOBRA? / LESLIE ENRIQUE MARÍN LASCANO
Leslie Enrique Marín Lascano lmarinl@ciampanama.org
El capital natural de cualquier nación constituye una base fundamental para su desarrollo y bienestar social. Los ecosistemas nos han proporcionado, por cientos de años, los servicios ambientales necesarios para la producción de alimentos, la obtención de materias primas, la captura de dióxido de carbono, y mucho más. En fin, han sido clave para nuestra subsistencia y nuestro progreso a lo largo de la Historia.
No obstante, a pesar de su gran potencial, a este capital se le valora muy poco. Para nadie es una novedad que, día a día, perdemos bosques, humedales o cualquier otro ecosistema que ose estar en el camino de algún mal inversionista. De hecho, las políticas de desarrollo continúan su rumbo sin realmente considerar las variables ambientales; al tiempo en que, aún en nuestros días, antojadizos cambios de uso de suelo son una práctica común (y sus autores no muestran el menor interés por reparar en las consecuencias de su actuar). Prueba de ello es el "gancho a la quijada" que recibió la biodiversidad en las áreas revertidas hace poco más de dos meses. Me refiero al "madrugonazo" que culminó con la tristemente célebre Ley Nº 29 de 2008, que no vino más que a reafirmar, en su artículo 11, la intención del actual gobierno de exceptuar, del cumplimiento de las formalidades legales, a las resoluciones emitidas por el Mivi en materia de desarrollo urbano para los sectores de la Región Interoceánica.
Si bien es cierto que el único límite a nuestros sueños es el cielo, ese mismo cielo también sirve de límite a los intereses de más de uno en este país. Así que, más voraz que el Demonio de Tazmania, una mano siniestra ha vuelto a lograr su cometido (y algunos personajes han incluso salido a defender lo indefendible). Se trata, en esta ocasión, de ese "gancho al hígado" que sufrieron nuestros océanos recientemente.
Evidentemente ya no basta con consumir insosteniblemente las riquezas naturales en tierra firme; sino que, haciendo gala de una política "cortoplacista", el último "camarón legislativo" se ha volcado al mar para acabar con lo que allí existe. ¿En qué momento comercio marítimo choca con conservación? ¿por qué la necesidad de eliminar la prohibición de pescar en un área que sirve para la recuperación de la vida marina, cuando científicamente ya se ha comprobado la crisis en que se encuentran nuestros océanos debido a la sobrepesca?
PREOCUPA EFECTIVIDAD DE LA ANAM
MEDIO AMBIENTE.
José Arcia jarcia@prensa.com
La toma de conciencia sobre los problemas ambientales que aquejan al país ha puesto la mira ciudadana sobre el papel que juega la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) en su solución o prevención.
Un sociólogo, un geólogo y un médico la ven como un ente sin autoridad para proteger los recursos naturales.
La jefa de Gestión de Política, Planes y Programa de la Anam, Telsy de Chanis, resume las transformaciones hechas para mejorar la gestión de la institución, que para 2008 tiene un presupuesto de 36.5 millones de dólares.